
Perdón, pero me atreví a mirar a través de tus ojos y alcance a ver tu corazón, estaba ahí en un rinconcito tirado y abandonado. Esta opaco, pues ya no emite esa luz que emitía cuando eras un inocente niño, que quería hacer el bien a los demás, para así hacer un mundo distinto.
Sino tomas el control y le cambias el ritmo de su música, corres el riesgo de que el se olvide de bailar. Volviéndose un duro artefacto, que solo mantendrá vivo tu ser y ya jamás serás sensible al dolor que afecta, a aquellos que viven oprimidos en el mundo de las injusticias.